- • El secretario de la Junta de Gobierno del ICAM y presidente de su Corte de Arbitraje ha impartido la última ponencia del II Congreso Internacional de Responsabilidad Civil y Seguro, centrada en las posibilidades del arbitraje y la importancia de anticipar el diseño de los conflictos.
- • El encuentro, organizado por la Sección de Responsabilidad Civil y Seguro del ICAM, PEOPIL y ANAVA-RC, ha concluido tras dos jornadas de análisis sobre los nuevos riesgos tecnológicos, los daños transfronterizos y la reparación de las víctimas.
«Sean arquitectos del futuro conflicto». Con esta recomendación, el secretario de la Junta de Gobierno del ICAM y presidente de su Corte de Arbitraje, José Ignacio Monedero, ha sintetizado su intervención en el II Congreso Internacional de Responsabilidad Civil y Seguro, celebrado los días 15 y 16 de octubre en el Colegio.
Monedero ha impartido la ponencia final del encuentro, titulada «La utilidad del arbitraje internacional en reclamaciones por responsabilidad civil», en una sesión moderada por Eduardo González Iglesias, abogado y secretario general de ANAVA-RC. Su exposición ha abordado las ventajas de este mecanismo en controversias complejas y las condiciones necesarias para que permita ofrecer una respuesta eficaz.

El presidente de la Corte de Arbitraje del ICAM ha cuestionado la separación tradicional entre el arbitraje internacional, asociado a grandes operaciones empresariales, y la responsabilidad civil, vinculada habitualmente a los tribunales. En este sentido, ha recordado que el arbitraje puede comprender controversias contractuales y extracontractuales, siempre dentro del alcance acordado por las partes: «El arbitraje no depende tanto de que la acción sea contractual o extracontractual como del perímetro que las partes hayan dado al convenio arbitral».
Por ello, ha destacado la importancia de redactar cuidadosamente las cláusulas arbitrales y de prever los posibles escenarios de una reclamación. «El abogado tiene que anticiparse y adelantarse al conflicto», ha señalado, explicando que debe identificar qué sujetos pueden intervenir, qué contratos están conectados y si sus mecanismos de resolución de controversias resultan compatibles.
Especialización, prueba pericial y cuantificación del daño
Monedero ha situado entre las principales aportaciones del arbitraje la especialización y la flexibilidad en el tratamiento de la prueba técnica. En reclamaciones complejas, ha explicado, resulta esencial comprender cómo se produjo el daño, determinar sus causas y acreditar su alcance económico.
«En muchas reclamaciones se dedica un enorme esfuerzo a demostrar el incumplimiento y bastante menos a demostrar correctamente el daño», ha advertido. Una diferencia que puede resultar decisiva para el resultado: «Podemos ganar completamente el primer debate y perder económicamente el arbitraje».
El ponente ha defendido una acreditación rigurosa de la relación entre el hecho generador, el daño y la cantidad reclamada, de forma que el tribunal arbitral pueda seguir ese recorrido «prácticamente euro a euro». También ha destacado las posibilidades de confrontar los informes periciales y delimitar los puntos de acuerdo y desacuerdo entre expertos, preservando las funciones propias de cada interviniente: «Ni los árbitros pueden ser peritos, ni los peritos pueden ser árbitros».

Otro de los ejes de su intervención ha sido el consentimiento, especialmente cuando concurren fabricantes, contratistas, empresas de mantenimiento, aseguradoras y terceros perjudicados. «El arbitraje nace del consentimiento», ha recordado, subrayando que la existencia de una cláusula entre dos partes no vincula automáticamente a los demás sujetos implicados.
En relación con las aseguradoras, ha insistido en que el análisis de una póliza debe incorporar también el mecanismo previsto para resolver las discrepancias: «No basta con preguntarnos qué riesgos están cubiertos. También debemos preguntarnos quién va a decidir si están cubiertos».
Finalmente, Monedero ha destacado la relevancia de prever dónde deberá ejecutarse la decisión y la localización de los activos del obligado al pago. «La posibilidad de perseguir internacionalmente el reconocimiento y ejecución del laudo constituye uno de los grandes valores del arbitraje», ha afirmado.
Clausura: la reparación íntegra de las víctimas como objetivo
Tras la ponencia y el turno de preguntas, el copresidente de la Sección de Responsabilidad Civil y Seguro del ICAM, Manuel Castellanos Piccirilli, ha ofrecido las conclusiones finales y ha declarado clausurado el Congreso en presencia de Monedero.
Castellanos ha destacado la intensidad de un encuentro que ha reunido, según ha señalado, 14 mesas y 30 ponentes y moderadores, y ha situado la reparación íntegra de las víctimas como el objetivo que debe orientar los instrumentos jurídicos analizados durante las jornadas.

«La reparación del daño es al final una cuestión de voluntad política y de técnica jurídica a partes iguales», ha afirmado. En este sentido, ha recordado que los baremos, los seguros obligatorios, los regímenes de responsabilidad del Estado y los mecanismos de resolución de conflictos deben diseñarse al servicio de esa finalidad.
El copresidente ha destacado también la importancia de la cooperación entre abogados de distintas jurisdicciones y las posibilidades del arbitraje en determinados conflictos transfronterizos. Asimismo, ha agradecido el trabajo de los ponentes, moderadores, entidades organizadoras y comité científico, así como la participación de los asistentes, a quienes ha emplazado a una nueva edición dentro de dos años.
Dos jornadas sobre nuevos riesgos y daños transfronterizos
El Congreso, inaugurado por el decano Eugenio Ribón, ha abordado los principales desafíos actuales de la responsabilidad civil y el seguro desde una perspectiva práctica e internacional. La ponencia inaugural del decano se ha centrado en la responsabilidad de las entidades bancarias ante estafas a consumidores, transferencias fraudulentas y otras modalidades de fraude digital.
La primera jornada ha incluido un taller especializado sobre inteligencia artificial y nuevas tecnologías, con intervenciones sobre ciberataques, imputación de responsabilidad, diagnósticos médicos, cirugía robótica y prestación de servicios profesionales. También se han tratado la valoración de la prueba pericial, los accidentes de circulación transfronterizos, los daños en redes sociales y plataformas, el daño moral de la víctima consciente de su fallecimiento próximo y los accidentes laborales internacionales.

Durante la segunda jornada, los especialistas han analizado la valoración estandarizada del daño corporal en Europa, el turismo de salud, la regulación y el seguro obligatorio de los vehículos de movilidad personal, la responsabilidad por errores judiciales y las reacciones adversas a las vacunas de la COVID-19. La intervención de Monedero sobre arbitraje internacional ha completado el programa.